Termina laboralmente nuestra semana y hay motivaciones para darte gracias por todo lo vivido y recorrido, camino de perfecciones e imperfecciones, momentos de alegría y también momentos de dificultad, pero confiando en ti, Señor, hemos salido adelante.
Gracias por las palabras esperanzadoras que nos inspiraste por medio de tu Espíritu Santo para que las lleváramos a nuestros hermanos, gracias por nuestras manos que laboriosamente ayudaron a los demás a crecer en obras y acciones perfectas.
Hoy celebramos la memoria de san Martin de Porres, el mulato lleno del amor de Dios y de caridad a los demás, santo de la generosidad y la humildad, al que nunca le faltó su “panecito de Dios” para compartirlo con sus hermanos pobres y necesitados cuya compañía eran su perro y su ratoncito a los que trataba con cariño. Gracias por su testimonio de vida y ante todo por su fe en Dios.
Ayúdanos para tener los mismos sentimientos de amor y compasión que tuviste con el hombre enfermo de hidropesía, al que curaste con cariño sin que importara si era sábado, porque para ti todo momento es de misericordia y compasión. Bendícenos, guárdanos y protégenos en tu bondad y misericordia. Amén.
Un primer viernes del Sagrado Corazón de Jesús lleno de buenas acciones, de caridad y solidaridad.
