Bendecido inicio de descanso en este fin de semana. Gracias, Señor, porque podemos reconocer que todo viene de Ti y que no podemos pretender más grandeza que la humildad y sencillez con la que nos invitas a realizar tu obra. No permitas que nos apeguemos a una ley sinsentido que en muchas ocasiones no nos dejan obrar en la libertad de ser tus verdaderos discípulos y nos envuelven de manera negativa. No queremos ser esclavos de actitudes negativas y al contrario exclamar como lo haces: "el Hijo del Hombre es Señor del Sábado".
En este primer sábado de mes y dedicado al amor de María Santísima, en ella nos sintamos seguros y confiados ya que sabemos que ella intercede ante Ti por cada uno de nosotros. Por eso Señor permite que elevemos confiadamente nuestra súplica a Ella. A ti Madre elevamos nuestra oración pidiéndote que intercedas por cada uno de tus hijos en sus necesidades. Tú las conoces, Madre, y por eso al igual que los novios en las Bodas de Cana, te pedimos intercedas ante tu hijo cuando se acaba el vino de la esperanza y la caridad y sea El quien nos llena nuevamente las tinajas de nuestro corazón. Gracias, Madre, por tu amor. En ti colocamos nuestras vidas. Amén.
Ofrezco el Rosario de Aurora y la Eucaristía por nuestras familias, nuestros hermanos enfermos y las necesidades de cada uno, especialmente por los que han cumplido años o los que celebrarán en este mes de septiembre. Feliz y bendecido fin de semana. Abrazos y bendiciones.
