Al iniciar el recorrido de esta semana nos ponemos en tus manos, Señor, para darte gracias porque estamos terminando este mes de octubre y tenemos la oportunidad de vivir en tu amor, de poder llenar nuestro corazón de optimismo, de alegría y deseos de servicio, de entrega y disponibilidad para cumplir siempre tu voluntad.
Te pedimos, Señor, que seas nuestra grata y agradable compañía en este inicio de semana que podamos realizar lo que nos proponemos porque contamos contigo.
Uno de los imperativos que más repites en formas distintas es “levántate”. Hoy diriges esta palabra a aquella mujer que llevaba dieciocho años enferma por causa de un espíritu malo, porque a ti no te gustan las personas encorvadas por la enfermedad, por la pobreza, por la injusticia. Siempre te compadeces de los débiles y enfermos, de los necesitados.
No permitas que los desánimos y las dificultades nos vayan a encorvar, al contrario, que siempre podamos andar derechos y mirando de frente las necesidades de nuestros hermanos. No importa la hora ni el día tú nos enseñas a hacer siempre el bien, a servir generosamente y de corazón. Que nuestras actitudes sean tus mismas actitudes y nuestro amor tú mismo amor. Amén.
Sembremos esperanzas, para cosechar ilusiones. No nos dejemos encorvar. Miremos a lo alto. Feliz inicio de semana colmados de bendiciones abundantes.
ORACIÓN
Dame, Señor, un corazón atento para que ningún pensamiento irreflexivo me aparte de ti, un corazón noble que ningún sentimiento indigno envilezca, un corazón sincero que ninguna segunda intención desvíe del camino recto, un corazón fuerte que no lo rompa ninguna dureza, un corazón libre que no lo subyugue ninguna presión.
Dame, Señor, un entendimiento que te conozca, un celo que te busque, una sabiduría que te encuentre, una vida que te sea agradable, una constancia que se apoye confiadamente en Ti y una confianza que finalmente te consiga. Amén (santo Tomás de Aquino).
