Tenemos que elevar nuestro corazón en esta mañana, por tantas cosas y bendiciones que nos comienzas a regalar, y hacer que esté lleno de buenos sentimientos. Señor Dios nuestro, muchas veces nos sentimos agobiados y perdemos los ánimos ante las dificultades, pero tú nos das fortaleza contra los fracasos. Por medio de tu palabra nos ayudas a comprender tus designios de amor y nos invitas a confiar plenamente en ti.
San Jerónimo fue un Padre de la Iglesia Occidental, asceta y letrado, que dedicó toda su vida al estudio de las Escrituras y buscó poner en práctica la Palabra de Dios, por encargo del papa Dámaso I, tradujo la Biblia de los textos hebreos y griegos al latín. Murió el 30 de septiembre del 420.
Con san Jerónimo, a quien celebramos es este día, queremos meditar tu palabra y hacerla vida en cada uno de nosotros para reconocer todo lo que has hecho por nosotros. Ayúdanos a tener en cuenta que todo lo que somos y tenemos viene de ti y que solo en ti vivimos, nos movemos y existimos y que sin ti nada podemos. La gracia de tu palabra siga siendo la luz de nuestro horizonte, ya que nos unimos a lo que nos regalas en el salmo: “¿A dónde iré yo lejos de ti?”. Gracias por la semilla de esperanza que sembraremos en este día, para que en la tarde tu recojas la cosecha abundante de nuestro humilde trabajo y servicio. Feliz viernes para todos.
Oración de paz y calma
No se aflijan por nada, más bien preséntenselo todo a Dios en oración, pídanle y también denle gracias. Y la paz de Dios, que supera todo lo que podemos pensar, cuidará sus corazones y sus pensamientos por medio de Cristo Jesús (Flp 4, 6-7).
