Pasar al contenido principal

31-ago.-2022 miércoles de la 22.ª semana del Tiempo Ordinario

En la mitad de la semana, despidiendo un mes más, te damos gracias, porque comienza a nacer un nuevo día lleno de ilusiones y de esp

En la mitad de la semana, despidiendo un mes más, te damos gracias, porque comienza a nacer un nuevo día lleno de ilusiones y de esperanzas. En el mes que finaliza, al igual que en la noche que ha pasado, nos señalaste el camino que hemos recorrido y completado en medio de las labores cotidianas, con éxitos y con fracasos; a su vez, un mes en el que le hemos dado gracias a Dios.Te damos gracias, Señor, por el mes que hemos terminado y por los dones que Tú gratuitamente nos diste a cada uno de nosotros. Iniciamos una muy buena mañana, con sentimientos de verdadera fe y esperanza en que todo será para nuestro beneficio y apoyo, pues todo procede de Dios.

Hoy te suplicamos que ─como hiciste con la suegra de Pedro─ alivies nuestras fiebres de egoísmo, nuestras elevadas temperaturas de soberbia, para que podamos darte gracias porque viniste para sanar nuestras heridas y para ponernos en marcha en el camino hacia ti y hacia los hermanos. Ayúdanos en nuestros intentos de seguir buscándote a tientas y tropezando, pero con esperanza y amor. Danos la ocasión de pensar lo que Pablo nos nos dice hoy: “Apolo regó, pero fue Dios quien hizo crecer; por tanto, el que planta no significa nada, ni el que riega tampoco; cuenta el que hace crecer, es decir, Dios”. Que tengamos la seguridad de que no somos nosotros los artífices de la gran cosecha sino colaboradores que sembramos la semilla de la esperanza, pero que el verdadero y único cosechador eres Tú. No permitas que nuestros instintos nos dominen sino el verdadero Espíritu que es tu presencia en medio de nosotros. Danos los dones de sabiduría e inteligencia para transmitirlas a nuestros hermanos y así nuestra alegría sea completa. Bendícenos, guárdanos y protégenos. Amén.

Feliz y santificado miércoles.

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda pbro.