Hoy iniciamos una semana en la que terminamos un mes e iniciaremos otro, pero puestos en tus manos. Culminamos nuestras labores y te damos gracias por todo lo que pudimos realizar durante este mes, con subidas y bajadas, alegrías y tristezas, pero contentos porque ha sido más lo positivo que lo negativo.
Iniciamos, como san Ignacio de Loyola, aceptando tu invitación para seguirte como discípulos tuyos y ofrecer todo lo que hacemos para tu Mayor Gloria.
Danos la fuerza de tu Espíritu para no buscarnos a nosotros mismos y para aceptar nuestra misión en la vida, con todas sus consecuencias.
Estamos seguros de que así nos llevarás hacia ti y nos conducirás por caminos de amor y de servicio. Que ojalá podamos hacer crecer la semilla de mostaza en nuestros corazones; sobre todo, que seamos levadura de esperanza, caridad y alegría y que hagamos de esta semana una muy productiva, generosa, y solidaria experiencia de entrega y de servicio.
Ánimo y vamos con optimismo y alegría.
Un muy feliz y esperanzador lunes que nos ayude a hacer una semana productiva.
