Pasar al contenido principal

4-oct.-2023, miércoles de la 26.ª semana del Tiempo Ordinario

San Francisco de Asís

Gracias te damos, Señor, por esta mañana en la que celebramos la fiesta de tu amable y adorable santo, Francisco de Asís. Que podamos caminar en nuestra vida, como él, siendo uno contigo, uno con la naturaleza, uno con todo lo que es bueno y bondadoso. Haznos humildes y pacíficos como Francisco, auténticos y sencillos siguiendo su ejemplo, para que entendamos fácilmente que la sencillez y la humildad nos llevan a tu perdón, tu amor y —sobre todo— a tu corazón.

Te agradecemos, desde la pobreza de nuestro corazón y a pesar de nuestra fe imperfecta, nuestros momentos de pesimismo, nuestro tibio amor, que nos sigas aceptando con nuestras debilidades, tal como somos. Ayúdanos a ser y a obrar mejor, a prestar un servicio generoso, sincero y desinteresado a nuestros hermanos necesitados.

Al pretender caminar contigo, te pedimos que no permitas que vayamos a anteponer lo material o nuestros apegos a tu seguimiento, sino que —como san Francisco— nos despojemos de lo que nos impide seguirte y lo hagamos sobre todo con generosidad y alegría. Que nada nos impida amar y servir y ante todo mirar con fe y optimismo todo lo que haremos en este día. Amén.

Un muy santificado miércoles lleno de bendiciones y éxitos personales.

* «El consentimiento a la gracia depende mucho más de la gracia que de nuestra propia voluntad solamente; pero la resistencia a la gracia depende únicamente de la sola voluntad. Así de amorosa es la mano de Dios» (san Francisco de Sales)

* «Dios, para darnos el movimiento de su poder sin impedir el de nuestro querer, ajusta su poder a su suavidad y la libertad de nuestro querer» (Benedicto XVI)

* «(…) La vocación del hombre a la vida eterna no suprime, sino que refuerza su deber de poner en práctica las energías y los medios recibidos del Creador para servir en este mundo a la justicia y a la paz» (Catecismo de la Iglesia Católica, n. 2820)

ORACIÓN DE SAN FRANCISCO POR LA PAZ 

Señor, hazme un instrumento de tu paz. Donde haya odio, siembre yo amor; donde haya injuria, perdón; donde haya duda, fe; donde haya tristeza, alegría; donde haya desaliento, esperanza; donde haya sombras, luz.

¡Oh, Divino Maestro! Que no busque ser consolado sino consolar; que no busque ser amado sino amar; que no busque ser comprendido sino comprender; Porque dando es como recibimos; perdonando es como Tú nos perdonas; y muriendo en Ti, es como nacemos a la vida eterna.

ORACIÓN A SAN FRANCISCO EN NUESTRAS NECESIDADES

Oh glorioso y angelical san Francisco de Asís, que por infinito y profundo amor a Cristo crucificado quisiste sufrir en tu propio cuerpo su Pasión y dolor, y, por ello, fuiste favorecido desde los Cielos con la impresión de las Santas Llagas, te pido me enseñes a ser fiel y gran seguidor de Jesús y a ser merecedor de su generosidad y piedad.

Tú, que también recibiste grandes beneficios y bondades de la Santísima Virgen María como premio a tu amorosa devoción hacia Ella, pídele me cubra con su manto y me guarde. Háblales de mí a los dos, a Jesús y a María, suplícales me regalen sus favores para que con su ayuda misericordiosa y con tu inestimable y poderoso auxilio, pueda salir adelante en mis aflicciones.

Oh mi amable y caritativo san Francisco, que ante el crucifijo de San Damián dijiste: "¡Oh alto y glorioso Dios!, ilumina las tinieblas de mi corazón y dame fe recta, esperanza cierta y caridad perfecta, sentido y conocimiento, Señor, para que cumpla tu santo y veraz mandamiento", hoy, con todo mi ser te pido me ayudes, ábreme de nuevo las puertas a la paz y a la esperanza, cobíjame dentro de tu buen y noble corazón y ayúdame a purificar mi alma y mi cuerpo.

San Francisco, padre de los necesitados, tú, que obras grandes maravillas y milagros en favor de los que se acogen bajo tu protección, tú que eres eficaz abogado y mediador de los que pasan por difíciles momentos, te invoco con fervor y solicito tu auxilio y comprensión. Amén.

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda, pbro.