Qué bueno manifestar en tu presencia el corazón alegre con el que te damos gracias por todo lo que de tu mano recibimos: el don de la vida para poderlo vivir con todos los que nos rodean; el don del amor que nos ayuda a comprender que solo amando podemos cumplir la voluntad del Padre celestial; el don del servicio para comprender que sirviendo renunciamos a nosotros mismos y así aceptamos tu forma de pensar y de actuar.
Hoy te pedimos nos ayudes a tomar la cruz y que ello signifique nuestra entrega generosa e incondicional a tus planes de redención. Gracias, Señor, por las personas con las que compartiremos en este día. Danos la ocasión de llevarles esperanza en tu nombre y palabras de aliento y de alegría. Amén.
En este primer viernes de mes, danos la fortaleza de tu Sagrado Corazón y que, poniéndonos en tus santas manos, encontremos tu amor y misericordia en nuestros hermanos.
Feliz primer viernes.
