Nuestro día lo iniciamos dándote gracias porque en el corazón hemos oído tu llamado a levantarnos y contemplar las maravillas de tu amor y sobre todo hacerlo en alegría y optimismo y por eso elevamos ahora nuestra oración. Señor, Tú te has compadecido de gente rechazada y desilusionada de tantas injusticias que se cometen. No nos permitas nunca que vayamos a juzgar a nadie, ni rechazarlo. Tú, Señor, eres el único que conoces nuestros corazones y sabes lo que está ocurriendo en cada uno de ellos. Haznos afables y compasivos y no permitas que nos quedemos en la otra orilla, la orilla de los que no creen ni te aceptan, ya que su ceguera no les permite ver tu actuar en el diario vivir, o que caigamos en nuestros egoísmos como Sara, sino que —al contrario— veamos cómo eres justo con todos y en el momento adecuado. Gracias por hacernos generosos y confiados en tu amor y tu bondad y que las palabras del salmo 33 sean de esperanza: "Si el afligido invoca al Señor, Él lo escucha y lo salva de sus angustias". Confiemos en el Señor y miremos con optimismo este día.
Feliz miércoles.
Pensamientos para el Evangelio de hoy
* «Él salió del seno de la Virgen como el sol naciente, para iluminar con su luz todo el orbe de la tierra. Reciben en esta luz los que desean la claridad del resplandor sin fin» (san Ambrosio).
* «Jesús ha venido a liberarnos de la esclavitud del demonio sobre nosotros. Y no se puede decir que así exageramos. Siempre debemos vigilar contra el engaño, contra la seducción del maligno» (Francisco).
* «La venida del Reino de Dios es la derrota del reino de Satanás: ‘Pero si por el Espíritu de Dios expulso yo los demonios, es que ha llegado a vosotros el Reino de Dios’ (Mt 12, 28). Los exorcismos de Jesús liberan a los hombres del dominio de los demonios. Anticipan la gran victoria de Jesús sobre ‘el príncipe de este mundo’ (Jn 12,31)» (Catecismo de la Iglesia Católica, n. 550).
