Pasar al contenido principal

5-jun.-2023, lunes de la 9.ª semana del Tiempo Ordinario

"¿Qué más hubiera podido yo hacer por ti?"

El nacimiento de un nuevo amanecer y el inicio de semana nos trae alegría y felicidad, porque iniciamos con salud y fortaleza para emprender nuestras actividades y hacerlas con el corazón. Permítenos dar desde nuestro corazón todo lo bueno para compartir con nuestros hermanos. Ahora, reflexionamos tu Palabra y lo que esperas con nosotros.

Qué detalle, Señor, has tenido con nosotros cuando has querido generosa y misericordiosamente colocar en nuestras manos, una hermosa y productiva viña y que hayas querido que cada uno de nosotros la administremos de acuerdo a nuestras capacidades y talentos. Queremos pedirte, Señor, que tu viña que es nuestra vida, la administremos y le pongamos el mismo amor con que tú nos la das. No permitas que nos vayamos a creer dueños absolutos de ella y no le dejemos dar los frutos que tú esperas de cada uno de nosotros. Queremos que la viña de cada uno sea hermosa y productiva que la podamos mantener bien cultivada y que en el momento que tú nos pidas los frutos que quieres percibir, no vayamos a ser ni creernos más que tu amor y tu generosidad y que lo que percibas sean frutos de bondad, generosidad, servicio y disponibilidad. Ayúdanos a mantenerla abonada, pero ante todo disponible para ti. Que esta semana que estamos iniciando sea para cada uno de felicidad y alegría, pero ante todo de esperanza para que realicemos nuestras actividades con el corazón, en fraternidad y solidaridad. Tú eres bondadoso, tú nos amas y hoy nos preguntas: “¿Qué más hubiera podido yo hacer por ti?”

Enséñanos y ayúdanos a responder a tu cariño cotidiano y a tu infinita paciencia, a la riqueza de vida que nos traes y a los frutos y dones del Espíritu Santo, para que seamos verdaderos testigos y demos frutos duraderos. Que sepamos llevar a toda una esperanza animada por el amor; y ante todo que seamos generosos para compartir como tú compartes con nosotros. Gracias, Señor, y danos fortaleza e infunde en nosotros optimismo para saber que será una semana esplendorosa y al final de la misma llena de satisfacciones por los frutos que recogeremos en abundancia. Que Nuestra Madre Celestial sea nuestro auxilio y grata compañía. Amén.

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda pbro.