Pasar al contenido principal

5-nov.-2020 jueves de la 31.ª semana del TO

Levantarnos en la alegría de un nuevo día es darte gracias por todo lo que te recibiremos y lo que lograremos hacer en bien de nuestros hermanos. Gracias, Señor, por darnos la ocasión de poder servir amando. Permite que en este día nuestros sentimientos sean de alabanza porque tú nos hablas al corazón. Queremos colocarnos en tus manos porque queremos cumplir la voluntad del padre celestial y queremos cumplir tu palabra: “ve y anuncia el reino de Dios”,  que lo anunciemos en esperanza, en alegría y en fe. No permitas que caigamos en negativismos que nos lleven a ser publicanos, creernos  justos y  juzgar a los demás. Nuestras propias ideas, nuestras concepciones nos impiden ver las cosas con tus ojos; verlo todo como Tu lo ves, es el primer paso para sentir tu misericordia: “ amar y ser amados”. Tú nos invitas a sentir la misericordia divina que es motivo de alegría, da sentido a la vida y nos permite mirar a nuestros hermanos con los ojos del corazón. No podemos guardarnos para nosotros la felicidad de saber que podemos comenzar de nuevo el camino, porque tú borras nuestras equivocaciones y nos permites iniciar de nuevo. Como el pastor encuentra la oveja y se alegra, como la mujer que encuentra la moneda, alegrémonos y vivamos la felicidad de sabernos tus discípulos y mirar a nuestros hermanos con tus mismos ojos. La mañana amaneció lluviosa pero en nuestro corazón el sol estará radiante. Abriguémonos con tu amor y emprendamos nuestra jornada con alegría y optimismo. En felicidad, vivamos este jueves amando y sirviendo de corazón.