Se van las sombras de la noche y un nuevo amanecer nos anuncia que el día ha comenzado. Despojémonos de la pereza e iniciemos con alegría y entusiasmo esta nueva jornada. Con optimismo y mucha fe, iniciemos la aventura de este día, esperando encontrar gente alegre y confiada en el amor de Dios.
Danos una fe confiada para que sigamos creyendo en ti, incluso cuando no vemos a dónde nos llevas. Danos la fe de Abrahán, dispuesto a sacrificar a su hijo. Danos la fe del paralítico que encontró renovado valor cuando recibió perdón por sus pecados. Mándanos levantarnos y caminar con la certeza de que tú nos amas y quieres llevarnos hacia ti, como a Abrahán que se confió en tu palabra, lo dejó todo, te siguió y fue capaz de renunciar a su hijo confiado en tu promesa. Que seamos generosos de corazón, pero ante todo hombres y mujeres de buenos sentimientos de bondad, amor y disponibilidad. Llevemos sonrisas y felicidad y llenemos este jueves de buena y positiva energía. Tomemos la camilla de nuestros negativismos y convirtámosla en fuente de esperanza. Ayudemos a cargar la camilla, para luego liberarnos de la parálisis que no nos deja ser felices. Un muy feliz, bendecido y vocacional jueves.
