Otro fin de semana que bondadosamente tú nos regalas al concluir nuestra semana laboral. Lo único que tenemos para decirte es: gracias, Padre celestial, por todo lo que nos has regalado durante esta semana, el don de la salud, el don de la vida del bienestar, las alegrías y las noticias compartidas; ahora lo único que nos queda es reparar nuestras fuerzas y esperar con ilusión una nueva semana, pero antes retomaremos con fe y esperanza este tiempo de descanso. En tu Palabra, nos invitas a reflexionar y retomar las palabras de Felipe cuando te dice: «muéstranos al padre y nos basta»; tu respuesta es amorosa: «quien me ha visto a mí, ha visto al padre». Pero para nosotros que como Felipe no hemos visto al padre: «dichosos los que crean sin haber visto». Nosotros creemos en ti, te seguimos como el verdadero Maestro, te comemos como el Verdadero Pan; nos dejamos guiar por Ti como la Verdadera Luz y sabemos que estamos en el camino recto para la vida y para llegar al Padre. Nos acogemos a tu palabra esperanzadora: «Y lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré».
En ti confiamos y en ti esperamos. Te glorificamos, te alabamos y te bendecimos.
Un muy feliz y consolador fin de semana. Rosario de Aurora y Eucaristía por nuestras madres, nuestros hermanos enfermos y sus necesidades. Feliz sábado.
Pensamientos para el Evangelio de hoy
* «Oremos como Dios nuestro maestro nos enseñó. Pues, si dice que hará lo que pidamos al Padre en su nombre, ¿cuánto más eficaz no será nuestra oración en el nombre de Cristo, si la hacemos, además, con sus propias palabras?» (San Cipriano)
* «La invitación del Señor a encontrarse con Él se dirige a cada uno de ustedes, en cualquier lugar o situación en que se encuentre. Basta tomar la decisión de dejarse encontrar por Él, de intentarlo cada día sin descanso» (Francisco)
