Gracias, Señor, por este lunes de descanso, para meditar y pensar todo lo bueno y hermoso que tiene la vida, nuestros trabajos, nuestras familias y todo lo que Tú generosamente nos has regalado.
Hoy nos invitas a realizar los imposibles que para ti siempre son posibles por tu bondad y generosidad. Quieres que invitemos a muestra mesa a los más necesitados, aquellos no nos pueden pagar, aquellos que no nos pueden retribuir lo que nosotros hagamos por ellos. Gracias, Señor, porque nos estás invitando a la generosidad y a mirar que hacer el bien, no importa a quien se haga, siempre será para nosotros lo primero y lo principal. Te pedimos que nos ayudes a quitar todo pensamiento negativo que nos impida mirar el corazón de nuestros hermanos y, sobre todo, a saber perdonar para reconciliarnos. Sabemos, Señor, que muchas veces los pobres y los lisiados no son más que nuestros familiares, amigos a los que empobrecemos o lisiamos por dificultades grandes o pequeñas que suceden en nuestras vidas y que por orgullo o egoísmo no sabemos perdonar. Danos la humildad para poder invitarlos a la mesa de nuestros corazones y de nuestros hogares y vivir en completa armonía como Tú quieres que lo hagamos. Gracias, Señor, por este día, ojalá vivido en el amor que Tú nos regalas. Que hoy sea día de alegría y armonía familiar, dando sin esperar recibir, para que todo sea desinteresadamente; que nuestras sonrisas sean de felicidad.
Feliz lunes de descanso.
