
7-abr.-2023, Viernes Santo

"No me mueve mi Dios para quererte, el cielo que me tienes prometido o el infierno tan temido. Muéveme el verte clavado en una cruz". Hoy contemplamos tu entrega generosa por amor. Gracias por la vida, gracias por tu entrega. Gracias, Señor, por invitarnos a amar. Quizás parezca bastante extraño, pero venerar la cruz no significa, aun en este Viernes Santo, llorar tu muerte. Es cierto, estamos tristes y afligidos porque nuestros pecados causaron tu muerte; sin embargo hoy aclamamos y besamos tu cruz, como el signo de tu victoria sobre el pecado y sobre la muerte, y, por lo tanto, la cruz se convierte para nosotros en esperanza. Continúa dándonos la fuerza para vencer en nuestras luchas contra el pecado y el mal y para llevar nuestras cruces en la vida. Haz que creamos firmemente que tú quieres que vivamos una vida nueva y que sea en fidelidad y servicio.
Ayúdanos a darnos generosamente unos a otros. Al llegar al monte santo del Calvario, permítenos ser solidarios en entrega generosa y disponibilidad amorosa. En este viernes santo danos la certeza de la fe, para que nunca te neguemos; que al recorrer el camino en el viacrucis lo hagamos siendo solidarios, ayudando a cargar la cruz, y meditando tu entrega generosa. Bendícenos y guárdanos en tu amor y sobre todo que podamos expresar tus mismas palabras desde la cruz: "En tus manos encomiendo mi espíritu". Amén.
Un esperanzador y silencioso Viernes de Pasión.
Jesús, Divino Maestro, eres un Dios soberano que vino a donarse a la humanidad, realizando un sacrificio perfecto de amor que escapa de nuestra compresión, para romper así todas nuestras ataduras. Nos has salvado a precio de tu preciosa Sangre y preferiste la muerte en la cruz antes que renunciar a nosotros. Gracias, Jesús, por tanto amor. Amén. (Qriswell Quero de Pérez,