Este es un nuevo día para empezar de nuevo, para amar, para reír, para gozar, para servir; un nuevo día que el Señor nos regala para poder llevar alegría y palabras de esperanza de fe y de reconciliación. Hoy nuevamente nos inspiras en tu palabra para que reflexionemos en la lectura de la profecía de Oseas. Él describe de qué modo ama Dios a su hijo Israel; Dios será misericordioso, incluso cuando tiene que reprender a su pueblo, porque todavía lo ama, aunque el pueblo sea rebelde.
Él es Dios, no un mero ser humano. En muchísimas ocasiones nos volvemos rebeldes y no nos damos cuenta de que es un Dios paternal y con sentido maternal. Sin embargo, Él nos ama, pero no vislumbramos la grandeza de su amor y no tenemos en cuenta que a veces nos tiene que llamar la atención de nuestra rebeldía espiritual: nos alejamos, somos otros dioses. Perdónanos los momentos de debilidad. Como a los doce apóstoles, Tú nos envías a anunciar el reino de los cielos y tenemos que estar desprendidos de posesiones, de bienes materiales; también tenemos que ser pobres en el sentido de que debemos aceptar la inseguridad de no ser bien recibidos. Quizás podríamos retener hoy tus palabras: “Gratis lo recibieron, denlo gratis”: el amor, el servicio y la entrega.
Reflexionemos y pensemos lo grande del amor, para que nos envíes. El único equipaje del discípulo debe ser tu palabra y tu pobreza; todo lo demás sobra. Hoy te pedimos que nos liberes de tanto equipaje para que no perdamos el ritmo de la misión. Señor, Tú nos envías a todos en misión; la misión formidable de dar a conocer tu reino por la forma como vivimos tu evangelio. Danos un profundo sentido de misión y no permitas que los afanes de cada día o el peso pegajoso de nuestras posesiones nos alejen de dar testimonio de que tú eres nuestro Dios [1]. Gracias, Señor. Te alabamos y te bendecimos. Amén.
Un muy feliz y vocacional jueves y de ánimos generosos para emprender el camino de este día, anunciándote con palabras de esperanza, consuelo y amor.
“Lo que han recibido gratis, denlo gratis”: La vida, el amor, la generosidad, la salud… Gracias, Señor por tu gratuidad.
