Pasar al contenido principal

8-feb.-2023, miércoles de la 5.ª semana del Tiempo Ordinario

«Entonces el Señor Dios modeló al hombre del polvo del suelo e insufló en su nariz aliento de vida; y el hombre se convirtió en ser vivo».

Hoy es día para sonreír, para amar, para confiar y esperar en Dios. A Él la gloria y la alabanza por este nuevo amanecer.

Señor, nos has vinculado a ti con fuertes lazos de amor y las palabras que nos diriges son espíritu y vida. Que tu Espíritu nos haga percibir tus mandamientos, no como una lista de observancias que hay que guardar, sino que ellos nos muevan a servirte, no de una manera esclavizada, sino como verdaderos discípulos tuyos que te amamos. Hoy queremos agradecerte el don maravilloso de la vida con la que nos invitas a honrarte y glorificarte. Te damos gracias, Señor, al recordar que tú nos has creado por amor y que en este acto de amor tenemos que responderte con buenos sentimientos. Ayúdanos a que todo lo que salga de nuestro corazón sean obras de amor de servicio y de disponibilidad, de pensamientos positivos y que en este día sintamos cómo tu mano nos guía e ilumina nuestra mente y nuestro corazón para que todas nuestras obras, las hagamos buscando no sólo nuestro bienestar sino el de nuestros hermanos. Amén.

Que este miércoles sea productivo y satisfactorio en nuestras acciones.

ORACIÓN

Quiero que hoy me des fortaleza para dar mi grano de arena, para ayudar a cambiar los corazones; aunque este sea pequeño, con fe se transformará en algo grande; como lo enseñaste, que el pequeño grano de mostaza con fe se hará muy grande.

La fe puede derribar las grandes montañas y no hay nada que no podamos hacer, porque con tu ayuda, Señor, transformaremos cualquier problema en una bendición. Y esta es la petición que deseo para este día, que nos ayudes a transformar toda la situación negativa, en oportunidades. Gracias, Señor. Amén.

Salmo 104(103):

"Bendice, alma mía, al Señor".

* Bendice, alma mía, al Señor. Señor Dios, qué grande eres vestido de majestad y de gloria, ¡envuelto en luz como en un manto!

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda pbro.