Los sentimientos que nacen hoy en nuestros corazones, al igual que este día, nos motivan a levantarnos con una actitud generosa y bondadosa para entregar con optimismo lo que llevaremos a nuestras actividades en este caminar. Que ojalá todo sea felicidad. Ayúdanos, Señor, para que todo lo hagamos con amor.
Qué bello debía ser para la gente que disfrutaba escuchándote, porque hablabas con sencillez, pero con inteligencia; con la autoridad de quien es maestro y con la sabiduría de los rabinos; con un señorío sorprendente y, a su vez, sabiéndote Hijo del Padre bueno. Eres capaz de enfocar tu mensaje desde el corazón. por eso, a ejemplo tuyo, debemos vivir sabiéndonos hijos y siguiendo el buen camino, como lo hiciste. Concédenos hoy la gracia de encontrar esa sabiduría que es capaz de llamar la atención y sorprender a los demás; la sabiduría de vivir centrados, caminando con pie firme. No permitas que caigamos en ceguera espiritual a causa de nuestra debilidad y si enceguecemos, danos la luz de la esperanza para que muestro caminar sea firme en el amor.
Ayúdanos Señor, a reconocer tu bondad y misericordia, teniendo un corazón agradecido.
Seamos como Tobit, el padre de Tobías, demos gracias a Dios todos los días por un nuevo amanecer, por las cosas que nos regala cada día, por su infinito amor por nosotros, por tantas cosas buenas que nos suceden. Que sepamos dar las gracias a Dios con la valentía de un corazón lleno de gratitud y amor. Que seamos capaces de reconocer nuestra debilidad y digamos en nuestra oración la frase de Santa Teresa de Jesús: “Quien a Dios tiene nada le falta”. Que disfrutemos el fin de semana viviendo la plenitud de tu amor, unidos a nuestros hermanos a los que queremos servir con generosidad. Amén.
Un muy feliz día lleno de bendiciones salud y bienestar, dispuestos a cumplir la voluntad del Padre celestial con CORAZÓN AGRADECIDO.
