Pasar al contenido principal

9-mar.-2023, jueves de la 2.ª semana Cuaresma

Corremos el riesgo de volvernos satisfechos de nosotros mismos, felices en nuestro pequeño mundo egoísta

Cuaresma 2023-16

 

Expresar nuestros sentimientos en este nuevo día, es poder animarnos para saber que iniciamos una jornada más, con deseos de amar, servir y ser solidarios y fraternos con todos nuestros hermanos con los que compartiremos.

Señor, siempre disfrutamos del bienestar y la vida; a veces nos “rutinizamos” y por eso corremos el riesgo de volvernos satisfechos de nosotros mismos, felices en nuestro pequeño mundo egoísta. Hoy te suplicamos que nuestros oídos permanezcan abiertos a tu palabra y nuestros corazones abiertos a ti y también a los demás.

No permitas que, en nuestra situación de bienestar, nos olvidemos de ti y de los más necesitados de amor y de cariño, o que pongamos nuestra esperanza solo en nosotros mismos.

Danos la sana inquietud de buscarte a ti, siempre y en todo momento. Que no seamos Epulones, que sólo nos preocupamos de nosotros mismos y no vemos las llagas de la soledad, de la tristeza, la enfermedad y la incomprensión. Ayúdanos para que estos días de Cuaresma sigan siendo iluminados por tu palabra y la oración, para que nuestras buenas obras sean nuestra mayor alegría en el cumplimiento de tu voluntad. Abre nuestros ojos y corazones para que sin cesar te amemos y alabemos. Amén.

Feliz jueves lleno de felicidad y entusiasmo.

Reflexión del Evangelio

El Evangelio no dice cómo se llama el rico: se le nombra con el adjetivo "rico", mientras que da el nombre del pobre: Lázaro. La riqueza te lleva a esto, incluso te despoja de tu nombre. Autosatisfecho, embriagado de dinero, embotado por el orgullo de la vanidad, en su vida no hay lugar para Dios porque solo se adora a sí mismo. No es casualidad que no se dé su nombre: le llaman "rico", le definen solo con un adjetivo porque a estas alturas ha perdido su nombre, ha perdido su identidad que le viene dada solo por los bienes que posee... Qué triste es esta situación, también hoy, cuando confundimos lo que somos con lo que tenemos, cuando juzgamos a las personas por la riqueza que tienen, los cargos que ocupan o la marca de ropa que llevan. Es la religión del tener y del aparentar, que a menudo domina la escena de este mundo, pero que al final nos deja siempre con las manos vacías (papa Francisco, visita pastoral a Matera 25 de septiembre de 2022).

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda pbro.