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9-sep.-2022 viernes de la 23.ª semana del Tiempo Ordinario

«Pedro Claver, esclavo de los negros para siempre»

Con gozo, con alegría y con corazón agradecido iniciemos nuestra jornada, dándole gracias al Señor por la semana que vamos concluyendo. Con pensamiento positivo hagamos nuestra reflexión, pensando en su Palabra.

El verdadero sentido de la vida está en amar y servir a nuestros hermanos con generosidad de corazón. De san Pedro Claver, a quien celebramos, recordamos su testimonio de amor, entrega y defensa por los más débiles y necesitados, que al hacer sus votos perpetuos estampó junto a su firma la consigna de su vida: «Pedro Claver, esclavo de los negros para siempre». Ojalá sigamos su ejemplo de humildad y sencillez y compartamos esperanza con todos los que encontraremos en este día.

Qué bueno, Señor, cuando logramos los verdaderos sentimientos que nos permiten cumplir la voluntad del Padre Celestial y tu mandato de amarnos como hermanos. Lo que más te queremos pedir hoy es que no caigamos en cegueras de incomprensión ni egoísmos y así pretendamos guiar a nuestros hermanos. Tampoco hacer comparaciones odiosas y mentirosas que nos lleven a ver los defectos de los demás y no los propios. Saca tú nuestra viga con la luz de tu verdad y los sentimientos que nos quieras regalar y así vivamos para guiar a nuestros hermanos. Muéstranos el camino a seguir a los que buscamos la verdad y la bondad, para no condenar fácilmente a los otros, y para que aprendamos a percibir el mal que siempre nos agobia y luchemos contra él. Que logremos nuestros propósitos de ganar la corona que no se marchita con actitudes positivas y dóciles a tu bondad. Bendícenos y guíanos en este viernes, último día laboral y hagámoslo en optimismo, alegría y felicidad. Amén.

Reflexión papa Francisco

El riesgo que corremos ─dice el Señor─ es que nos concentremos en mirar la paja en el ojo de nuestro hermano sin fijarnos en la viga en el nuestro. En otras palabras, estar muy atentos a las faltas de los demás, incluso a las más pequeñas, pasando serenamente por alto las nuestras, dándoles poca importancia. Lo que dice Jesús es cierto: siempre encontramos motivos para culpar a los demás y justificarnos. Y muy a menudo nos quejamos de las cosas que están mal en la sociedad, en la Iglesia, en el mundo, sin cuestionarnos primero a nosotros mismos y sin hacer un esfuerzo por cambiarnos primero. Todo cambio fructífero y positivo debe partir de nosotros mismos.

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda pbro.