COMENTARIO INICIAL
Queridos hermanos: Bienvenidos a la celebración de la Eucaristía, ahora en el cuarto Domingo de Cuaresma, camino hacia la Pascua.
El pensamiento central de este domingo es el siguiente: Dios quiere salvarnos por amor. Envió a su Hijo al mundo… no para condenar sino para salvar. Esta fe en la voluntad salvífica de Dios proclamamos firmemente al comienzo de la celebración.
¡Comenzamos esta sagrada liturgia!
COMENTARIO A LA LITURGIA DE LA PALABRA
Por amor, Dios perdona al pueblo a pesar de su infidelidad y le permite regresar del exilio, como leemos en el pasaje del Segundo Libro de las Crónicas.
Y tanto amó Dios al mundo que entregó a la muerte a su Hijo para que creyendo en él tengamos vida eterna, dice el pasaje del Evangelio escrito por Juan.
La misma idea recoge el texto de la carta a los Efesios: por amor, cuando estábamos muertos por el pecado, Dios Padre nos devolvió la vida con la resurrección de su Hijo, Jesús.
Atentos escuchemos este mensaje.
ORACIÓN DE LOS FIELES:
- Para que la Iglesia en todas partes profundice la acción evangelizadora. Oremos.
- Para que los resultados de las elecciones de hoy sean, por la misericordia de Dios, una oportunidad para dar juntos un nuevo paso hacia la construcción de una Colombia que sea patria y casa para todos. Oremos.
- Para que en nuestro país y en todas las naciones prevalezca la preocupación sincera por los más necesitados del mundo. Oremos.
- Para que la pasión y muerte en Cruz de Cristo Jesús no sea para nosotros motivo de curiosidad, indiferencia, o mera compasión, sino la meta cristiana que nos transforme interiormente. Oremos.
Sergio Pulido Gutiérrez, Mons.
Canónigo de la Catedral y Párroco de San Luis Beltrán

