COMENTARIO INICIAL
¡Aleluya, Aleluya, Cristo Jesús ha resucitado!
Esta es la victoria que reunidos como hermanos proclamamos y celebramos hoy de manera solemne, unidos con toda la Iglesia.
Este El Domingo más importante del año, del que reciben sentido todos los demás Domingos del año. Esta celebración está revestida de una alegría inmensa, provocada por nuestra esperanza en la vida eterna: si por medio del Sacramento del Bautismo hemos muerto con Cristo al pecado, sabemos que también resucitaremos con él.
Dispongámonos, entonces con un corazón nuevo y lleno de gozo, a celebrar estos sagrados misterios entonando el canto de entrada.
COMENTARIO A LA LITURGIA DE LA PALABRA
La gran noticia de la resurrección de Cristo Jesús es el centro de las lecturas de este Domingo. El triunfo de Jesús sobre la muerte, la gloria de su resurrección, tiene sus testigos, y son los que dan fe ahora, de que Cristo está vivo!.
Escuchemos atentamente.
ORACIÓN DE LOS FIELES:
- Por la iglesia nacida en la alegría de la Pascua, para que sea siempre un espacio de vida y de libertad; y así manifieste la presencia del Resucitado con su testimonio cotidiano. Oremos.
- Por nuestros gobernantes, para que la luz de Cristo que venció las tinieblas les ilumine en su trabajo en favor del pueblo que les eligió. Oremos.
- Por los pobres y todos los que sufren, para que encuentren en la ayuda solidaria de los hombres un signo de la salvación de Dios. Oremos.
- Por nosotros y todos los cristianos que celebramos con alegría la resurrección del Señor, para que recibamos la abundancia de la gracia siempre renovada. Oremos.
Sergio Pulido Gutiérrez, Mons.
Canónigo de la Catedral y Párroco de San Luis Beltrán

