COMENTARIO INICIAL
Queridos hermanos: Hemos recorrido todo el camino de la Cuaresma… y hoy nos hemos reunimos para iniciar, unidos con toda nuestra madre Iglesia, la Semana Santa, pórtico de la Pascua. Es la celebración anual de los misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección de nuestro Señor Jesús… misterios que empezaron con la entrada de Jesús a Jerusalén.
Acompañemos con fe y devoción a nuestro Señor Jesús en su entrada a la ciudad santa, Jerusalén, para que también nosotros podamos participar un día de su Pascua Eterna..
COMENTARIO A LA LITURGIA DE LA PALABRA
Las lecturas de este Domingo de Ramos van a poner ante nuestros ojos al Mesías sufriente. El Siervo de Yahvé, del que habla el Profeta Isaías, es presentado lleno de golpes y ultrajes.
En el himno que escucharemos de la carta a los Filipenses, Cristo Jesús se despoja de su rango divino y se hace uno de tantos.
Y, para concluir la liturgia de la Palabra, abramos aún más nuestro corazón y prestemos atención a la solemne proclamación de la Pasión de Cristo Jesús.
ORACIÓN DE LOS FIELES:
Para que nuestra Iglesia Católica sea purificada en la Sangre de Cristo Jesús, y Dios Padre nos conceda a todos sus hijos una sincera conversión. Oremos.
- Para que los gobernantes de la tierra aprendan a ser auténticos servidores de sus pueblos. Oremos.
- Para que los que sufren pobreza, desplazamiento, opresión, enfermedad, desempleo… reciban el alivio del Señor Jesús, que sufrió por todos. Oremos.
- Para que todos nosotros al celebrar y vivir sinceramente los acontecimientos de esta Semana Santa nos comprometamos a un más servicio a Dios y al prójimo. Oremos.
Sergio Pulido Gutiérrez, Mons.
Canónigo de la Catedral y Párroco de San Luis Beltrán

