COMENTARIO INICIAL
Queridos hermanos: Sean todos bienvenidos a la celebración de este Domingo.
La palabras del Señor Jesús en el Evangelio de este Domingo nos hacen caer en la cuenta de que el Reino de Dios tiene mucho que ver con las realidades temporales: con la vida familiar, la vida profesional, las relaciones con los otros, el comportamiento con los débiles y necesitados. Y sabemos que por una parte van los ideales con los buenos deseos y…, por otra, tal vez muy diferente, van las realidades que forman la trama de nuestra vida de cada día.
Necesitamos el acompañamiento de la gracia de Dios, por eso, comencemos la celebración de esta Eucaristía, cantando con alegría.
COMENTARIO A LA LITURGIA DE LA PALABRA
El libro del Génesis nos acerca al relato de la creación que quiere ser expresión del proyecto de Dios para la pareja humana.
A este pasaje hace referencia Jesús en el evangelio, indica que hay que volver la mirada a la voluntad primera de Dios en la creación. Pero también nos revela cómo los judíos fariseos son incapaces de entender el propósito de Dios: para entrar en la dinámica del Reino hay que tener un corazón de niño.
Atentos escuchemos las lecturas.
ORACIÓN DE LOS FIELES:
- Para que la Iglesia sepa anunciar la alegría de la unidad, de la perpetuidad y de la fecundidad del amor matrimonial. Oremos.
- Para que los que tienen en sus manos el poder de dar leyes a los pueblos no traten el tema del matrimonio y la familia con superficialidad y parcialidad, sino que tomen en cuenta lo que Dios ya ha revelado sobre este tema. Oremos.
- Por los niños que sufren la separación de sus padres, para que Dios sane sus heridas y restablezca la armonía familiar. Oremos.
- Por los matrimonios que están a punto de separarse, para que el amor que les unió se reavive en sus corazones y logren entenderse a través del diálogo honesto respetuoso y sincero. Oremos.
Sergio Pulido Gutiérrez, Mons.
Canónigo de la Catedral y Párroco de San Luis Beltrán

