COMENTARIO INICIAL
Queridos hermanos: Como una sola comunidad parroquial nos reunimos nuevamente en el día del Señor o Domingo… ¡Sean todos bienvenidos!
Las valoraciones humanas de una persona dan a veces más importancia a lo que tiene que a lo que es.
La liturgia de este Domingo enseña otros criterios. Rechazando de nuestra parte todo obstáculo en el seguimiento del Señor Jesús, comencemos la celebración de estos misterios cantando juntos con alegría.
COMENTARIO A LA LITURGIA DE LA PALABRA
En la primera lectura, el autor sagrado hace un elogio de la sabiduría, valorándola por encima de todos los bienes de la tierra.
También el Evangelio propone el máximo bien al que puede aspirar el ser humano: la Vida Eterna. El que quiera alcanzarla descubre que merece la pena dejarlo todo y seguir los pasos de Jesús.
También leemos hoy, en el pasaje de la Carta a los Hebreos, que la Palabra de Dios es viva y eficaz. A ella nos abrimos, pidiéndole al Santo Espíritu que penetre en lo más profundo de nuestra vida escuchándola ahora atentamente.
ORACIÓN DE LOS FIELES:
- Para que nuestra Iglesia Cristiana-Católica siga transmitiéndonos la Sabiduría que ha recibido de Dios. Oremos.
- Para que los gobernantes de todos los pueblos de la tierra pidan a Dios el don de la Sabiduría para gobernar rectamente. Oremos.
- Para que en los marginados por la sociedad, a causa de su escasa preparación académica, brille la Sabiduría de Dios. Oremos.
- Por nosotros, para que sepamos valorar lo que realmente nos conduce hacia Dios. Oremos.
Sergio Pulido Gutiérrez, Mons.
Canónigo de la Catedral y Párroco de San Luis Beltrán
