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COMENTARIOS  LITÚRGICOSDOMINGO 34º T.ORDINARIO25 de noviembre

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COMENTARIO INICIAL

 Queridos hermanos: Hoy es el último Domingo del Año Cristiano.

Por eso celebramos la solemnidad de Cristo Rey del Universo.

Nuestra mirada a Jesús como Rey del Universo, hoy con un tono claramente escatológico, mirando al futuro y a la plenitud de la historia humana, debe guiarse sobre todo por los textos litúrgicos, las oraciones y los cantos, que nos ayudan a entrar en el misterio de esta solemnidad y comprender nuestra historia como un proceso del Reinado de Dios que se está gestando y madurando hasta el final de los tiempos… Celebremos a Cristo-Jesús, Rey del Universo, con la alegría que una fiesta tan grande merece.

 COMENTARIO A LA LITURGIA DE LA PALABRA

 La realeza de Cristo-Jesús es el tema central en los textos litúrgicos de este Domingo y de toda esta última semana del Año Cristiano.

El profeta Daniel, tras asistir a la caída de los antiguos imperios, observa que Dios entrega el poder universal a un personaje divino y humano al mismo tiempo, al que denomina Hijo de hombre. El Apóstol Juan reconoce en este personaje a Jesús, el “príncipe de los reyes de la tierra”, el “testigo fiel”, que confiesa su realeza ante Pilato.

 ORACIÓN DE LOS FIELES:

  •  Por nuestra Iglesia, para que en todo lugar tenga el coraje de anunciar y difundir el Reino de Dios a través del poder de la mansedumbre, de la misericordia y del amor. Oremos.
  • Por los ministros ordenados, Obispos, Presbíteros y Diáconos, para que en su anuncio del Reino de los Cielos sepan dirigir nuestros pasos hacia el reino futuro. Oremos.
  • Por la paz entre los pueblos y en nuestros corazones, para que el Señor Jesús nos abra a gestos concretos y cotidianos de paz, con los que podamos construir caminos de reconciliación. Oremos.
  • Por los que sufren, especialmente por los que han perdido todo a causa de las guerras e injusticias, para que un reino nuevo comience a florecer y les traiga progreso y prosperidad. Oremos.
  • Por nosotros, para que dirijamos nuestra mirada hacia el fin de los tiempos y nos preparemos con esperanza cristiana para llegar a gozar del reino futuro. Oremos.

 

Sergio Pulido Gutiérrez, Mons.

Canónigo de la Catedral y Párroco de San Luis Beltrán