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#Evangelio - El cortejo del Pastor vencedor de la muerte (3 de mayo)

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Durante el tiempo pascual la Iglesia nos viene conduciendo para que comprendamos cómo la Pascua de Cristo se manifiesta hoy en la vida de los discípulos, este trabajo en…

En este propósito la celebración del IV domingo de Pascua, mediante la imagen del pastor y el rebaño, nos ayuda a entender nuestra existencia cristiana como fruto de la muerte y resurrección de Jesús.

El evangelio de la misa de este domingo está conformado por los primeros versículos del capítulo 10 del evangelio según san Juan. Dentro del texto del evangelio, estos versículos (Juan 10, 1-10) vienen a continuación del relato de la curación del ciego de nacimiento (Juan 9, 1-41) que leímos el IV domingo de Cuaresma. Después de que el ciego principió a ver fue expulsado de la sinagoga, entonces se presenta una discusión entre Jesús y los fariseos en torno a la misión misma de Jesús como enviado para iluminar a los que están ciegos; como desarrollo de esta confrontación viene el texto que leemos hoy.

El evangelio de este domingo tiene dos partes. En la primera, mediante una imagen pastoril Jesús denuncia la manera nociva como los dirigentes judíos vienen conduciendo al pueblo; en la segunda parte, y ante la incomprensión de la denuncia anterior, Jesús se presenta a sí mismo como la puerta de las ovejas. En la imagen pastoril de la primera parte Jesús presenta a los personajes en tercera persona (el ladrón, el bandido, el pastor, el extraño), en la segunda parte Jesús habla en primera persona (yo soy, yo he venido).

La imagen pastoril expone una denuncia contrastando el ladrón y bandido con las actitudes de quien es pastor. La exposición pone en el centro al pastor. La imagen abre refiriendo el proceder del ladrón y bandido, luego describe las actitudes de quien es pastor, y concluye señalando las desdichadas consecuencias en las ovejas por la acción de quien no es pastor.

El verdadero pastor de las ovejas entra por la puerta, el guarda le abre, las ovejas le obedecen, ellas lo conocen. El elemento principal de la imagen pastoril consiste en la acción del pastor que saca las ovejas y las va guiando.

¿De dónde saca las ovejas y hacia dónde las conduce? La acción del pastor que expone la comparación nos lleva a comprender que Jesús saca al ser humano desde un ambiente hostil o desfavorable y lo conduce a la comunión con el Padre.

En la segunda parte del evangelio, ante la ausencia de lucidez en sus adversarios para comprender la denuncia anterior, Jesús se presenta a sí mismo como puerta: «La puerta de las ovejas soy yo». En esta segunda parte, ‘puerta’ se contrapone a ‘ladrones y bandidos’; mediante este antagonismo se expone la misión de Jesús diferente a la manera como los dirigentes vienen guiando al pueblo.

Una puerta es un elemento arquitectónico que permite diferenciar dos ambientes y, también, abrir o cerrar el paso entre ellos. La imagen de ‘puerta de las ovejas’ para explicar la misión de Jesús nos hace pensar en primer término en la real posibilidad de traslado de un ambiente o situación a otro en el que los hombres tendrán la vida abundante de la que ahora no participan: «Si alguien entra por mí, se salvará». En segundo término, la imagen está vinculada con la libertad, «si alguien entra», pero además «podrá entrar y salir».