Pasar al contenido principal

¡No te metas en mi vida!

https://arquimedia.s3.amazonaws.com/27/anecdotas/nino-gritandojpg.jpg

Esto lo analizó un sacerdote…Estoy profundizando mis estudios teológicos en la Familia; sus valores, sus principios, sus riquezas, sus conflictos, y recordaba una…

Ésta frase caló hondamente en mí, tanto, que frecuentemente la recuerdo y comento en mis conferencias con Padres e hijos. 

¿Si en vez de sacerdote, hubiese optado por ser padre de familia, qué respondería a esa pregunta inquisitiva de mi hijo? y mi respuesta sería:

¡HIJO, UN MOMENTO, NO SOY YO EL QUE ME METO EN TU VIDA, ¡TU TE HAS METIDO EN LA MÍA!

Hace muchos años, gracias a Dios, y por el amor que mamá y yo nos tenemos, llegaste a nuestras vidas. Ocupaste todo nuestro tiempo, aún antes de nacer. Mamá se sentía mal, no podía comer, todo lo que comía lo devolvía, y tenía que guardar reposo. Yo tuve que repartirme entre las tareas de mi trabajo y las de la casa para ayudarla.
Los últimos meses, antes de que llegaras a casa, mamá no dormía y no me dejaba dormir.

Los gastos aumentaron increíblemente, tanto que gran parte de lo nuestro se gastaba en ti, en un buen médico que atendiera a mamá y la ayudara a llevar un embarazo saludable, en medicamentos, en comprarte todo un guardarropa.
Tu mamá no veía algo de bebé que no lo quisiera para ti, una vestido, un moisés,… todo lo que se pudiera, con tal de que tú estuvieras bien y tuvieras lo mejor posible. ¿NO TE METAS EN MI VIDA?

Desde la primera noche no dormimos. Cada tres horas, como si fueras una alarma de reloj, nos despertabas para que te diéramos de comer; en otras te sentías mal, llorabas y llorabas sin que nosotros supiéramos que hacer, pues no sabíamos qué te sucedía y hasta llorábamos contigo. ¿NO TE METAS EN MI VIDA?

Y cuando empezaste a caminar, no se cuantas veces he tenido que estar más detrás de "ti", si cuando empezaste a caminar o cuando creíste que ya sabías.
Ya no podía sentarme tranquilo a leer el periódico, ver una película o el partido de mi equipo favorito, porque para cuando me acordaba, te perdías de mi vista y tenía que salir tras de ti para evitar que te lastimaras. ¿NO TE METAS EN MI VIDA?

Todavía recuerdo el primer día de clases, cuando tuve que llamar al trabajo y decir que no podría ir porque en la puerta del colegio no querías soltarme y entrar. Llorabas y me pedías que no me fuera. Tuve que entrar contigo a la escuela y pedirle a la maestra que me dejara estar a tu lado un rato en el salón para que fueras tomando confianza. A las pocas semanas no sólo ya no me pedías que no me fuera, hasta te olvidabas de despedirte cuando bajabas del auto corriendo para encontrarte con tus amiguitos ¿NO TE METAS EN MI VIDA?

Seguiste creciendo. Ya no querías que te lleváramos a tus reuniones y nos pedías que una calle antes te dejáramos y pasáramos por ti una calle después, por que ya eras "cool".
No querías llegar temprano a casa, te molestabas si te marcábamos reglas. Tampoco podíamos hacer comentarios acerca de tus amigos sin que te volvieras contra nosotros, era como si los conocieras a ellos de toda la vida y nosotros fuéramos unos perfectos "desconocidos" para ti. ¿NO TE METAS EN MI VIDA?


Cada vez se menos de ti por ti mismo, se más por lo que oigo de los demás.
Ya ni quieres hablar conmigo, dices que nada más te estoy regañando y que todo lo que yo hago está mal, o es razón para que te burles de mí.
¿No haz pensado que con esos defectos te he podido dar lo que hasta ahora tienes?

Mamá se la pasa en vela y de pasada no me deja dormir a mí diciéndome que no has llegado y que es de madrugada, que tu celular está desconectado, que ya son las 3:00 a.m. y no llegas. Al final podemos dormir cuando llegas.
¿NO TE METAS EN MI VIDA?

Ya casi ni hablamos, no me cuentas tus cosas. Te aburre hablar con viejos que no entienden el mundo de hoy. Ahora sólo me buscas cuando hay que pagar algo o necesitas dinero para salir, o peor aún, te busco yo, cuando tengo que llamarte la atención.
¿NO TE METAS EN MI VIDA?

Hijo, yo no me meto en tu vida, ¡TU TE HAS METIDO EN LA MÍA!, y te aseguro que, desde el primer día hasta hoy, no me arrepiento que te hayas metido en ella y la hayas cambiado para siempre.

¡MIENTRAS ESTÉ VIVO, ME METERÉ EN TU VIDA, ASÍ COMO TÚ TE METISTE EN LA MÍA! …para ayudarte, para formarte, para amarte y para hacer de ti un hombre o una mujer de bien.

Sólo los padres que saben meterse en la vida de sus hijos logran hacer de éstos hombres y mujeres que triunfen en la vida y sean capaces de amar.

Papás:
¡Muchas gracias por meterse en la vida de sus hijos! … Mejor corrijo, por haber dejado que sus hijos se metan en sus vidas.

Y para ustedes hijos:
Valoren a sus padres, no son perfectos pero los aman y lo único que desean es que ustedes sean capaces de salir adelante en la vida y triunfar como hombres de bien.

 

 

Instagram

 

Te invitamos a que te unas a nuestra FAN PAGE en FACEBOOK. Entérate de nuestras actividades parroquiales, noticias y artículos de interés, comparte tus experiencias. Búscanos y da un clik aquí, en PARROQUIA SANTO DOMINGO SAVIO