Es hermosa la vida si hay amor, es hermosa la vida si llevamos tu presencia y es hermosa la vida cuando te damos gracias. Hoy es un buen día para elevar nuestro corazón a Ti, para darte gracias y alabar tu Santo Nombre por todo lo que hemos recibido en esta semana. Señor, Tu naciste en el Seno de la Bienaventurada Virgen María. Te alabamos por tu bondad; pero también te pedimos Que tú sigas naciendo en nosotros por la fe, en nuestras vidas, en nuestras palabras, en nuestros pensamientos, en nuestras actitudes y en todo lo que hacemos. Y desde nuestra plenitud, sepamos compartirte con los que nos rodean, ya que tu perteneces a todos sin distinción. Hoy al seguir honrando a Tu Madre, sentimos la alegría de saber que ella nos sigue ayudando y protegiendo y que en ella encontraremos el verdadero refugio en nuestras dificultades. Gracias por esta semana que terminamos, por el amor con que nos has mirado y la ternura que nos ha acompañado. Te pedimos que nos ayudes a recuperar nuestras fuerzas y sentir tu presencia en nuestras vidas y que tu Palabra
crezca en nosotros día a día.
Que, juntamente contigo podamos dominar nuestra autosuficiencia y aprendamos de ti a revivirlo en nuestros hermanos con gestos de amor: con una mano extendida, un gesto de compasión, una sonrisa de esperanza para los que viven en soledad y tristeza. Dichosos nosotros que escuchando tu Palabra y guardándola en nuestro corazón, a ejemplo de Nuestra Madre, la ponemos en práctica viviendo en caridad y solidaridad como tú nos enseñas. Amén.
Feliz y anhelado descanso ojalá y como siempre decimos: “COMPARTIDO EN FAMILIA “.
