
Quien ha vivido plenamente el triduo sagrado, los días Jueves, Viernes y Sábado Santo, también puede celebrar más intensamente la Pascua. La celebración de la Vigilia Pascual empieza de nuevo con la oscuridad. Este año 2020 tienes, por favor, que imaginarte sentado en nuestro templo parroquial en plena penumbra y captar como en un espejo tu propia oscuridad. Y de pronto, en medio de la oscuridad de la noche, en medio de las tinieblas del corazón, en medio de este temor mortal por el contagio de la epidemia, surge una luz... El cirio pascual que encenderé solemnemente en el oscuro templo. Y tú guardarás esta luz en las sombras de tu corazón.
Pascua es la fiesta de la Vida. Celebramos la derrota de la muerte por la victoria de la Vida. Cristo Jesús venció la muerte, pero eso quiere decir también que, ahora, la vida en nosotros es más fuerte que la muerte. No se puede encontrar algo que esté muerto.
En la Eucaristía, bebemos y comemos la nueva vida de la Resurrección en nosotros. Ahora anida en nosotros la vida que rompe todas las cadenas.
Sergio Pulido Gutiérrez, Mons.
Canónigo Catedral Primada y Párroco en San Luis Beltrán

