La jornada del Viernes Santo en la Parroquia Dei Verbum se vive con gran devoción desde las primeras horas del día hasta entrada la noche. La tarea espiritual comenzó a las 10:00 de la mañana con el Vía Crucis, meditado por las principales calles vecinas al Templo, acompañado por el Párroco Monseñor Jorge Ayala, el Padre Pedro López, y un Diacono Permanente, un dúo musical y una multitud de feligreses que a pesar del 'frío bogotano' acudieron en gran cantidad para poder acompañar los últimos pasos del Divino Salvador camino a la crucifixión. Posteriormente la Liturgia de la muerte del Señor Jesús y acompañamiento a la Virgen Dolorosa para reflexionar en las últimas horas de vida del Divino Redentor.
“Te adoramos, Oh Cristo y te bendecimos porque con tu santa cruz redimiste al mundo”.

