
Arquidiócesis de Bogotá celebró el Día del Trabajador Católico
En el marco de la solemnidad de San José, la Arquidiócesis de Bogotá, a través de la Vicaría de Administración, celebró el Día del Trabajador Católico con una Eucaristía presidida por el cardenal Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá y primado de Colombia y concelebrada por los obispos auxiliares de Bogotá.
La celebración contó con la presencia de los vicarios episcopales miembros del consejo episcopal y los colaboradores de la curia arzobispal, quienes se reunieron en un ambiente de fe, gratitud y comunión.
Una celebración en torno a San José
Durante la homilía, el cardenal destacó el valor de esta jornada en cercanía a la fiesta del patrono de los trabajadores y de la vida familiar.
“Ya mañana estaremos celebrando a San José, que nos inspira para la vida familiar, para la vida laboral y para el camino de fe como pueblo de Dios”.
Asimismo, valoró la iniciativa como un espacio para fortalecer la identidad de quienes sirven en la Iglesia.
“Esta iniciativa nos fortalece como comunidad de hombres y mujeres servidores de la Iglesia Arquidiocesana”.
La alegría de servir como Iglesia
El arzobispo invitó a redescubrir el sentido del trabajo como una vocación vivida desde la fe y el servicio.
“Nuestra identidad debe llevarnos a sentir la alegría de servir, a renovarnos en el gozo de la misión que el Señor nos confiere como profesionales, pero sobre todo como bautizados”.
También expresó su gratitud por la labor de los colaboradores, reconociendo su entrega diaria.
“Estamos inmensamente agradecidos con el servicio que ustedes realizan… el Señor conoce las obras, los esfuerzos y las fatigas de cada uno”.
Una Iglesia que consuela y acompaña
Inspirado en el libro del profeta Isaías, el cardenal resaltó el llamado a ser portadores de consuelo en medio de las dificultades.
“Somos hombres y mujeres que han recibido la consolación de Dios, pero también portadores de esa consolación a través de nuestra vida”.
En este contexto, recordó una de las promesas más significativas de la Palabra de Dios:
“Aunque una madre se olvidara de su hijo, yo no te olvidaré”.
“Levántate, toma tu camilla y ponte en camino”
A partir del Evangelio, el cardenal invitó a los fieles a asumir la vida con esperanza, reconociendo la propia historia y avanzando con fe.
“Levántate, toma tu camilla —es decir, tu historia— y ponte en camino”.
Este mensaje se presentó como una invitación a no quedarse en las dificultades, sino a caminar con confianza en Dios.
Hijos de Dios llamados a la fraternidad
Finalmente, el cardenal animó a vivir una relación cercana con Dios Padre, que permita construir relaciones fraternas en la sociedad.
“Que nos sintamos hijos e hijas en Cristo… eso nos llevará a construir vínculos de fraternidad con los demás”.
Y concluyó con un llamado a ser testigos de esperanza en medio del mundo:
“Que esta palabra nos anime a ser misioneros en nuestro trabajo, en la familia y en la sociedad que necesita hombres y mujeres que escuchen y construyan paz”.
Con esta celebración, la Arquidiócesis de Bogotá reafirmó su reconocimiento y gratitud hacia quienes, desde su labor diaria, contribuyen a la misión evangelizadora de la Iglesia, inspirados en el ejemplo de San José, modelo de trabajo, fe y servicio.


