Pasar al contenido principal

2-oct.-2022 domingo de la 27.ª semana del Tiempo Ordinario

¡Si al menos tuvieran ustedes fe!

Alegre despertar para poderle dar gracias a Dios y decir a todos te deseo paz y bienestar. Señor, Te damos gracias por la fe que de ti hemos recibido como un don que crece con tu ayuda. Haz que nuestra fe crezca cada día, que dé sentido a nuestra vida y que se exprese en amor y justicia; que nos traiga alegría y comprensión y nos acerque a ti y a los hermanos. Danos la certeza de que estás con nosotros en los afanes y en el calor del día, y que, caminas a nuestro lado, haciendo que todo se vuelva posible. Guarda vivas en nosotros esta fe y esta esperanza y ayúdanos a dar testimonio de ti que estás siempre con nosotros. Reaviva en nosotros tu don, para que nuestro espíritu sea de valentía y buenos deseos y nuestro espíritu valiente sea para anunciar tu Reino y vivir plenamente en el amor. Danos una fe valiente que no tenga miedo de enfrentarse a los males y dificultades; una fe misericordiosa y llena de amor que nos haga atentos a los sufrimientos y necesidades de nuestros hermanos; una fe humilde que sea agradecida por el bien que nos hacen nuestros hermanos, y todos los dones que nos has concedido; una fe servicial que busque el bien de los hermanos con fuertes lazos de mutuo compartir.

Hoy quieres que tengamos en cuenta tus palabras: ¡Si al menos tuvieran ustedes fe! Danos la gracia de tener una fe confiada en Dios; una fe fresca y profunda que nos haga a nosotros, pueblo de Dios; una fe valiente que no tenga miedo de enfrentarse a los males de injusticia y discriminación; una fe misericordiosa y llena de amor que nos haga atentos a los sufrimientos y necesidades de los hambrientos, oprimidos y de los que no tienen ningún privilegio en la vida; una fe robusta y firme que nos ayude a superar toda duda y vacilación y nos consolide buscando la voluntad y los planes de Dios; una fe servicial que busque el bien de la comunidad, especialmente en nuestros hermanos enfermos y necesitados.

Gracias, Señor, por darnos la valentía de anunciar tu palabra con fe y optimismo. Un muy feliz y confiado Domingo.

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda pbro.