Pasar al contenido principal

8-sep.-2022 jueves de la 23.ª semana del Tiempo Ordinario

Natividad de Nuestra Señora

Gracias por un esplendoroso y lindo amanecer en el podemos recordar con amor y muchísimo cariño a Nuestra Madre Santísima en esta fiesta de su Natividad.

Señor, te damos gracias por darnos a María como madre de nuestro Señor y madre nuestra. En ella nos muestras lo fuerte que es tu gracia. Danos una fe firme en las grandes cosas que tú haces por nosotros y ayúdanos a responder a tus regalos con alegría y un corazón acogedor. Que estemos conectados con María para gozar de su gracia y regocijarnos en su amor.

Gracias, Madre, por tu humildad y sencillez que nos ayudan a saber manifestar la voluntad de amar, de servir y ser fieles a nuestros compromisos. Que, como Tú, nosotros podamos decir «hágase en mí según tu palabra» y consigamos vivir en felicidad contante por saber que contamos con tu protección y auxilio. A tu maternal ternura nos acogemos y esperamos cumplir tus palabras: «haced lo que Él os diga».

"María, tú que velas junto a mí y ves el fuego de mi inquietud, María Madre, enséñame a vivir con ritmo alegre de juventud". Un muy feliz, vocacional y maternal jueves.

ORACIÓN EN LA NATIVIDAD DE LA VIRGEN

Padre Celestial, Tú has querido que en María se reflejase tu amor.

¡Gracias por habernos dado una madre tan perfecta! Ella es para nosotros una nueva revelación de todos los tesoros de bondad que se encuentran escondidos en tu corazón paterno, nos muestras hasta qué punto Tú eres bueno y dulce en tu amor.

Con su ternura y su solicitud, ella nos hace conocer el afecto delicado y vigilante que te une a Ti con nosotros, puesto que toda la fuerza de tu amor materno desciende a ella de tu corazón de Padre.

En María no hay nada que no le haya sido dado expresamente por Ti: ella trae a nosotros tú imagen, nos hace descubrir tu rostro de amor.

Sin el consuelo de su presencia y la continuidad de sus atenciones, nos faltaría una de las pruebas más evidentes de que Tú estás continuamente cercano a nosotros, para sostenernos, consolarnos, y protegernos. Su mirada bondadosa y su inmensa piedad para con los pecadores, como somos nosotros, nos invitan a creer que tu misericordia es inconmensurable y que no se deja vencer por la ingratitud y por la maldad.

María nos muestra cómo Tú nos amas y nos impulsa a confiarnos completamente a tu amor.

¡Te damos gracias porque te agrada manifestarte y darte a nosotros a través de ella! Amén.

«Celebremos con alegría la Natividad de la Santísima Virgen María, porque de ella surgió el sol de justicia, Cristo nuestro Dios».

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda pbro.